Este prototipo, inspirado en los grandes modelos clásicos, llega en un momento dulce. Durante el año pasado Maserati aumentó sus ventas en un 150%, pasando de las 6.200 unidades de 2012 a las 15.400 de 2013. La próxima llegada de un nuevo SUV potenciará aún más las matriculaciones de la marca de Módena, integrada en el Grupo Fiat. El Alfieri de momento no es un modelo de producción, pero su influencia será muy fuerte en el próximo coupé de la firma. Este bello deportivo toma su nombre del más brillante de los hermanos Maserati, el mismo que fundó los talleres “Officine Alfieri Maserati” hace un siglo. Sus autores han sido varios jóvenes bajo la dirección de Lorenzo Ramazotti, que trabajan el Centro Stile Maserati de Turín. En palabras de este último, “es el punto de unión entre cien años de historia gloriosa y el futuro que se abre delante de nuestros ojos. Sinceramente no puedo asegurar que en los próximos dos años este vehículo entre en producción, pero no hay duda de que veremos algo parecido”. Es un elegante 2+2 plazas a la italiana, como el 3500 GT de 1957 o el 5000 GT de 1959. Por supuesto también se inspiraron en el que para muchos es automóvil más maravilloso de Maserati, el A6 GCS Pininfarina de 1954. Toda esta herencia estilística queda patente en el largo morro, en la forma de la parrilla delantera o en las curvas de los pasos de rueda. Las llantas son de 21 pulgadas detrás y 20 delante.

Desde el punto de vista mecánico el Alfieri emplea la plataforma del coupé GranTurismo recortada –la batalla es 24 cm más corta y la longitud total se queda en 4.590 mm–, y su motor 4.7 V8 fabricado por Ferrari, con 460 CV. Una combinación así solo puede producir un deportivo muy ágil al estilo clásico, y con un sonido embriagador. Quienes estuvieron en la presentación en el stand de Maserati en Ginebra no olvidarán su melodía.