El pasado mes de febrero se entregaron en Le Pré Catelan de París los premios “Louis Vuitton Classic Awards”. Desde 2005 la empresa francesa concede dos premios cada año: el Louis Vuitton Concours, a un automóvil seleccionado entre los Best of Show de los mejores concursos de elegancia del mundo, y el Louis Vuitton Classic Concept, que se otorga al prototipo con más posibilidades de ganar el Best of Show en un Concurso de elegancia dentro de 40 años.

Este año, por segunda vez en la historia de estos premios, los jueces decidieron conceder un premio especial adicional. El premio Concours se lo llevó el Ferrari 250 GTO Scaglietti premiado previamente en Cavallino Classic (Palm Beach, EEUU). Compitió contra joyas como el Mercedes 680S Saoutchik Torpedo de 1928, ganador en Pebble Beach. El premio para el Classic Concept fue concedido al espectacular Peugeot Onyx, presentado en el Salón de París de 2012. Además de su fantástico estilo, este coche tiene el atractivo de estar construido sobre la base un sport prototipo diesel híbrido concebido para las 24 Horas de Le Mans. Por último, el premio especial del jurado fue para el Giugiaro Brivido, prototipo creado sobre la base de un Porsche Panamera. Este modelo es perfectamente utilizable y rodó en la Serenissima Run organizada por Louis Vuitton en abril de 2012.

La vinculación de Louis Vuitton con el arte de viajar con estilo es ya legendaria, y también lo es su vinculación con el automóvil. En los inicios de la motorización, la maison Louis Vuitton transformó sus baúles curvados, usados en los carruajes, en baúles planos y apilables, necesarios para los nuevos coches de motor.