El pasado jueves 2 de agosto el campo de Golf Magna Marbella acogió el tercer Autobello Marbella que se celebra en la capital de la Costa del Sol. La ciudad andaluza es muy conocida por su turismo de alto nivel y por la afición que sienten algunos de sus habitantes por los mejores superdeportivos del planeta.

Sin ninguna duda, el mejor lugar de España para admirar deportivos exóticos es Puerto Banús. Por eso era de esperar que acudieran muchos aficionados con vehículos de alto nivel, pero se superaron todas las expectativas gracias a un público muy internacional.

 

Realmente el jurado lo tuvo difícil a la hora de repartir los premios. Lo más impresionante fue la presencia de un Bugatti Chiron (Copa al mejor superdeportivo moderno), el deportivo de los 2,4 millones de euros y 1.500 CV, uno de los primeros en salir de la fábrica. Pero es que además estuvo flanqueado por un Bugatti Veyron cromado y un McLaren P1 en un llamativo color azul eléctrico. También acudió un Aston Martin One-77 y varios Lamborghini Aventador, incluyendo versiones SV Roadster.

Otro modelo premiado muy “discreto” fue el McLaren 675LT Spider de ese color mostaza metalizado típico de McLaren, cuyo conductor lucía un reloj Richard Mille “Felipe Massa” valorado en unos 400.000 euros. Aún así la Copa de Oro para el mejor reloj fue para el Parmigiani Bugatti único que llevaba el dueño del Chiron. Muchas de estas joyas se guardan en el “Car Hotel 6*” Lotis Supercars, en Marbella, con Enrique Ramallo a la cabeza.

Como siempre la presencia de modelos Ferrari fue enorme, con abundancia de modelos V8 con motor central, desde 308 hasta los más recientes F355, 360, 430 o 458. También vimos V12 delanteros, desde 456 a 612 Scaglietti hasta llegar a 599 GTO o F12 tdf. El jurado quiso premiar a un 488 Spider muy especial vendido por el concesionario Ferrari oficial C. de Salamanca, que llevó numerosas novedades de sus otras marcas como Land Rover, Jaguar, Bentley o Maserati.

De color amarillo, ese Ferrari es una unidad “Taylor Made” configurada a medida, de modo que no hay ninguno igual en el mundo. Además de los amigos de C. de Salamanca y su director general Gabriel Ruiz, muchos ferraristas fueron convocados por Francesco Sena, alma mater de Rosso Corsa, el principal vendedor independiente de Ferrari de España. También acudió el Club Maserati España.

Los Porsche abundaron menos que los coches italianos, pero aun así el público pudo admirar un 911 GT3 RS de última generación o un Cayman GT4. Como en todos los Autobello, los incondicionales del Nissan GT-R, premiado como el superdeportivo total, también disfrutaron de un espacio destacado.

El público valoró especialmente además la presencia de dos supercoches españoles que fueron premiados. El primero, el ya conocido GTA Spano. Su creador Domigo Ochoa nos confirmó que acababa de vender una unidad en la ciudad andaluza. Este biplaza lleva un V10 de 8.3 litros de origen Viper sobrealimentado por dos turbos y alcanza 900 CV. También se expuso el Bóreas, que de momento está en fase de desarrollo. No obstante los visitantes pudieron ver el prototipo y sus afiladas formas.

Y no todo fueron deportivos extremos. El Grupo Guarnieri expuso dos majestuosos Rolls-Royce, un cupé Wraith y un descapotable Dawn “Black Badge” (Mario Guarnieri recogió el premio) llegados directos desde la fábrica y ofrecieron a los visitantes la posibilidad de probarlos.

En cuanto los automóviles clásicos en Autobello Marbella hubo modelos grandiosos que podrían haber brillado en eventos como los concursos de elegancia de Pebble Beach o Villa d’Este. Ejemplo de ello fue el Issota Fraschini de 1928 con carrocería Castagna y un Bentley 4.2 Roadster de 1934 con carrocería Hooper (premiado con una Copa. Brilló especialmente el Hispano Suiza H6 de 1930 que perteneció a Alfonso XIII. Este último ganó la Copa de Oro como mejor automóvil expuesto.

Entre los deportivos de los años 60 el más admirado fue un maravilloso Mercedes 300 SL “Gullwing” rojo propiedad de un coleccionista español incondicional de Mercedes, que además trajo su coche rodando desde el norte de España y fue premiado. Compró esa unidad en EEUU, y perteneció nada menos que al actor John Wayne. También se llevó un premio y asombró a los presentes la recreación del mítico y bellísimo Jaguar XJ13. Solo se hizo una unidad para correr en Le Mans, aunque finalmente no debutó en la prueba británica.

Además de las firmas automovilísticas acudieron a Autobello Marbella marcas de lujo como la de electrodomésticos LG, con televisores de 100.000 euros casi de ciencia ficción, la inmobiliaria Gilmar, la firma de joyería Roberto Coin que llevó Durán, el fabricante de super-camas Hänstens o el experto en zapatos a medida Gautiers Shoes.

Sobre el césped hubo muchas caras conocidas del mundo social y empresarial de la zona, incluyendo al actor Dolph Lundgren, el intérprete de Ivan Drago en “Rocky”.

Entre las personalidades del mundo del motor que acudieron destacó “Jo” Ramírez, team manager de la escudería McLaren durante sus años dorados con Lauda, Prost o Senna. Ahora vive retirado en la Costa del Sol pero no ha perdido ni su simpatía ni la pasión por la competición y el automóvil. Tras el desfile de los coches los visitantes disfrutaron de una cena buffet, un espectáculo flamenco y una sesión musical con un DJ hasta las dos de la madrugada.