Como cada año el certamen estuvo dirigido a los coleccionistas de los mejores movimientos del mundo, coches y relojes, y se convirtió una vez más en punto de encuentro de aficionados al motor y personalidades del sector del automóvil de alto nivel, ya fueran clásicos o modernos. De entre los aproximadamente 400 automóviles que se dieron cita, el más veterano fue un curioso Ford T de carreras de color amarillo. Y el más rápido sin duda, el monoplaza HRT de F1 de la colección de Teo Martín.

Hispano-Suiza H6

Fue muy notoria la presencia de Porsche, que contó con una zona acotada para sus clientes y amigos, y donde se expuso el nuevo 911 tipo 992 y las anteriores generaciones, además del nuevo Cayenne Coupé. Ferrari también tuvo su zona preferente, con numerosos miembros del Ferrari Club España y clientes de Santogal, concesionario oficial en Madrid. Llamaron especialmente la atención los 488 Pista, sobre todo uno de color gris mate de Santogal.

Lamborghini tuvo mucho protagonismo gracias al poder de convocatoria de su único concesionario en España, Lamborghini Madrid. Se pudieron admirar todos los modelos actuales y algunos camino de ser clásicos, como el Murciélago Roadster. En cuanto a Maserati, estuvieron presentes las últimas versiones del SUV Levante. Las tres grandes marcas germanas estuvieron representadas con lo mejor de cada casa, y BMW llevó una amplia representación de todos sus modelos M. Lexus por su parte expuso su oferta de híbridos, tanto SUV´s como deportivos.

No faltaron las marcas de gran lujo británicas más pujantes, como Aston Martin, McLaren (que entre otros expuso un Senna) y Rolls-Royce, que estrena concesionario en Barcelona. Esta última llevó el nuevo SUV Cullinan, que se unió a otros modelos clásicos de la firma.

Pegaso Z-102 Roadster Touring Serra

El contraste de lo nuevo y lo antiguo siempre se da en Autobello, y rodaron por el césped todo tipo de clásicos deportivos, como los Maserati Mistral Spider o Merak, los Ferrari 330 GT y Dino o numerosos Jaguar XK y Type E . No obstante el más admirado fue el Pegaso Z-102 Roadster Touring Serra de 1960. Otros modelos nacionales expuestos fueron los Seat llevados por la división de clásicos de la marca, un impecable 850 Spider y un 600.

Este año las motos tuvieron especial protagonismo, y no solo por los nuevos modelos que expuso Honda. Se dieron cita unas cincuenta “cafe racer” que dieron mucho ambiente con el sonido y el perfume de sus motores. También son ya habituales en Autobello los vehículos militares, desde un carro de combate Sherman de la Guerra de Corea a un Hummer, pasando por un escarabajo todoterreno.

Trofeos Hispano
Este año los trofeos principales imitaron la forma de un radiador de Hispano-Suiza, para conmemorar los 100 años de la marca española. Entre los modelos de preguerra los grandes protagonistas fueron el fantástico Delage D8 S (1932) presentado por Pueche y el Rolls-Royce Phantom II Torpedo Baker (1928) de la colección C. De Salamanca. También vieron reconocida su calidad el OSCA MT4 Siluro de 1949 de Carlos de Miguel o el impactante Porsche 917 réplica que se expuso en el stand de TAG Heuer.

Rolls-Royce Phantom II Torpedo Baker de 1928, con matrícula original de Madrid.

El modelo moderno que conquistó a los miembros del jurado fue el nuevo Aston Martin DBS Superleggera Volante, en un llamativo color naranja. Igualmente se reconoció la trayectoria de Bentley, que este año celebra su centenario. Modelos de última generación como el nuevo Continental GTC se expusieron junto a clásicos como el S1 de 1958 “ex Miguel Primo de Rivera”, con matrícula original de Madrid. El premio al mejor reloj fue para un F.P. Journe Centigraphe Souveraine Platino, con cronógrafo de centésimas de segundo.

El mejor reloj de esta edición fue el F.P. Journe Centigraphe Souveraine Platino de 2014

Otros automóviles, relojes y personajes fueron igualmente premiados con la estatua que rinde homenaje al Conde de Villapadierna. Entre los distinguidos, Tomás Villén, director general de Porsche Ibérica, Juan López Frade, presidente de Suzuki Ibérica, o Guillermo Fierro, piloto de clásicos de nivel internacional. Tras la cena de gala y el concierto de Los secretos, el evento terminó pasada la media noche.