Se acabó la temporada 2018 de Autobello. Un año más, cuatro ediciones han copado el calendario de los amantes de la buena vida y los mejores movimientos del mundo, coches y relojes. Autobello Barcelona abrió boca para quienes son asiduos al certamen de elegancia, con el Autódromo de Terramar este año como testigo. Madrid batió todos los récords de asistencia en el Hipódromo de la Zarzuela y nos dejó con modelos e imágenes muy especiales. Marbella hizo las delicias de los veraneantes de la ciudad malagueña y por último, que no menos importante, Autobello Bilbao 2018 ha sido la guinda del pastel.

El McLaren Senna fue uno de los protagonistas de esta edición de Autobello Bilbao.

Repitiendo escenario, Autobello Bilbao reunió el sábado 29 de septiembre a los amantes de los coches clásicos, deportivos y en especial aquellos que son singulares por su historia o su origen. La siempre espectacular Torre Loizaga, hogar de la mayor colección de Rolls-Royce de Europa, brindó un tiempo muy agradable para sus visitantes, que este año no tuvieron que hacer uso del paraguas, como en la edición pasada de Autobello Bilbao.

Entre sus muros de piedra y sus olivos, deportivos de todas las clases aguardaban la hora del desfile de elegancia y recibían fotos de los invitados y asistentes. Enclaustrado en el segundo día del Salón High Motors & Luxury Show, Autobello Bilbao daba comiendo a sus concurso de elegancia. Por delante del mostrador de la firma relojera IWC donde reposaban las copas de oro y los “Portagos”, iban desfilando uno a uno los participantes. Empezando por los más modernos, como el exclusivo McLaren Senna de 800 CV, que vino al norte acompañado del 720S, el 600LT y el 570S Spider, todos modelos traídos por el único importador de España, McLaren Barcelona. El Senna, por su radical diseño, su exclusividad y su especial apellido, se llevaron a casa la Copa de Oro de Autobello.

Otra de las novedades de 2018 ha sido el BMW Serie 8, sobre estas líneas, modelo que pudo acudir a la cita bilbaina gracias al concesionario Lurauto Bizkaia, y que se llevó otra Copa de Oro de Autobello. Dentro de la gama BMW estuvo acompañado por el nuevo i8 Roadster, el M5 Competition y el M235 Racing.

La Copa de Plata en este caso quedó destinada al peculiar y bien conservado Le Zebre de 1909 (arriba), en perfecto orden de marcha y que cautivó a todo el mundo. También dejó impresionado al público la majestuosidad del Lincoln Mark V de 1978, que se llevó a casa uno de los “Portagos”.

Porsche se vio muy bien representada con modelos de todos los años y variantes, incluyendo un Boxster Spyder y varios 911 de las primeras series. El Presidente del Club Porsche País Vasco, Esteban Campijo, fue galardonado con un Portago por su labor dentro del Club y la celebración de los 70 años de Porsche.

El elegante Mercedes 170 S traído para la ocasión por Lavacar recibió otro de los Portagos.

En la categoría de motos, Iñigo Olaizola, presidente del Automóvil Clásico de Euskadi, desfiló con su BMW personalizada, además de ir ataviado con un mono y botas clásicas. Su montura se llevó el correspondiente Portago para las dos ruedas.

Estos no fueron los únicos clásicos y deportivos que desfilaron, como siempre, en Autobello la variedad hace que sea un concurso especial, incluyendo desde un DeLorean (arriba) a un Lexus LC500, o un Alfa Romeo Stelvio Quadrifoglio a un Alpine A310, pasando por un Bentley Continental o un Lancia Delta Integrale.